LA OBESIDAD MÓRBIDA
Según van aumentando nuestras medidas, comemos más, hacemos menos ejercicio, y aumentan nuestras comodidades. Con esta epidemia, muchos países se enfrentan actualmente con una crisis de atención médica mayor, que probablemente empeore en los próximos años. El vínculo entre la obesidad y las enfermedades graves, inclusive la muerte, es evidente. La diabetes, las cardiopatías, la apoplejía, el cáncer y la hipertensión guardan una relación estrecha con la obesidad.
¿Cómo medir la obesidad?
La medida más común de la obesidad es el índice de masa corporal (IMC). El IMC es el peso corporal en kilogramos dividido por el cuadrado de la estructura en metro.
Las categorías de la obesidad adoptadas en 1998 por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) son:
IMC 255 a 29,9 kg/m2 – Exceso de peso
IMC 30 a 34,9 kg/m2 – Obesidad
IMC 35 a 39,9 kg/m2 – Obesidad severa
IMC 40 kg/m2 y más – Obesidad mórbida
La Obesidad Mórbida aumenta enormemente la probabilidad de contraer enfermedades que pueden causar discapacidades físicas, mentales y sociales considerables. También puede causar la muerte. Los individuos con obesidad mórbida así como los severamente obesos, con un IMC de 35 o más, que presentan problemas médicos relacionados con la obesidad, pueden ser considerados como candidatos para someterse a cirugía para tratar la obesidad.
Causas de la Obesidad
La Obesidad no es un signo de que una perdona no esté fuera de control. Muchas cosas pueden conducir a esta enfermedad crónica, por ejemplo:
Equilibrio de Energía: La obtención de demasiada energía a partir de los alimentos que exceda la que el cuerpo necesita, puede conducir al aumento de peso, dependiendo del metabolismo y grado de actividad del individuo.
Herencia. Si otros miembros de su familia son obesos, usted corre un riesgo mayor de desarrollar obesidad.
Trastornos metabólicos. Cambios en el metabolismo o la manera en que su cuerpo obtiene la energía de los alimentos, pueden afectar su equilibrio de energía y su peso.
Hábitos de comidas y sociales.
El realizar una dieta no equilibrada, la ingestión de bocadillos entre comidas, y la falta de ejercicio suficiente son todos los factores que pueden contribuir a la obesidad.
Factores psicológicos.
El consumo de alimentos por causas sociales o emocionales también es una de las causas principales del aumento excesivo de peso.
Opciones Terapéuticas
Millones de individuos recurren en primer lugar a dietas, ejercicios físicos y medicamentos para combatir su obesidad. Lamentablemente, los estudios indican que estas personas no lograrán una pérdida de peso a largo plazo solamente implementando regímenes dietéticos y de modificación del comportamiento.
Las personas con obesidad mórbida se enfrentan con un desafío aún mayor cuando tratan de mantener la pérdida de peso y resolver sus afecciones médicas. La cirugía puede seguir siendo la mejor esperanza para que estos individuos puedan perder peso y mantener la pérdida.
Tratamientos no quirúrgicos.
El enfoque más común para perder peso es comer menos, comer inteligentemente y hacer más ejercicio. Sin embargo, muchas personas que pierden peso usando estas tácticas lo recuperan muy pronto al abandonar la dieta, lo que nos lleva a más dieta, reemplazo de comidas con bebidas especiales o ingestión de píldoras dietéticas. El ciclo de perder peso y recuperarlo se conoce como el “efecto del yo-yo”. Aunque la pérdida temporal de peso puede ser útil, el efecto del yo-yo también puede hacer más difícil perder peso en el futuro.
Los Institutos Nacionales de Salud informan que el 90% de las personas que participan en programas de dietas y de pérdida de peso, no logran una pérdida significativa y sostenida de peso. Los individuos con obesidad mórbida tal vez deseen considerar seriamente la cirugía para perder peso cuando otros tratamientos hayan fracasado.
Tratamientos quirúrgicos
Si los métodos no quirúrgicos no le han ayudado a perder peso y mantener la perdida, todavía tiene otra opción. Los estudios demuestran que la cirugía para perder peso, comparada con tratamientos no quirúrgicos, resulta en el período más prolongado de pérdida sostenida de peso en pacientes que fracasaron con otros tratamientos. Pero tenga en cuenta que una actitud positiva, disciplina personal y planificación para el futuro son factores cruciales para el éxito de la cirugía. La cirugía puede ayudarle a alcanzar su meta a largo plazo solamente si está listo(a) a comprometerse a perder peso y mantener la pérdida.
Hay varias categorías de cirugía para a obesidad (cirugía bariática):
Restrictiva. Reduce la cantidad de alimento que el estómago puede contener pero no interfiere con la digestión normal de alimentos y nutrientes.
Mala absorción.
Acorta el aparato digestivo para limitar el número de calorías y nutrientes que pueden absorberse.
Combinación. Restringe la cantidad de comida que el estómago puede contener y alterando el aparato digestivo reduce el número de calorías absorbidas.
La cirugía no debe considerarse como el último recurso porque actualmente es el único recurso efectivo para tratar la obesidad mórbida.