Por Erika Tamaura, Host de Capuccino Podcast. www.erikatamauratorres.wordpress.com
Si leyeron bien, Premio 2011. No quiere decir que estemos atrasados, ni que la noticia esté “passé”. Lo que sucede, es que en el mes de abril del 2012, los reyes de España entregan con todas las banderas en alto, el premio Cervantes, otorgado a un influyente artista de las letras en el marco del día en que nació Miguel de Cervantes Saavedra y Shakespare, declarado el día del libro por la UNESCO, el 23 de abril es considerado un día muy importante para la literatura universal, sobre todo para quienes hablamos español. Para preparar todo el protocolo, la noticia del ganador se da meses antes, en el año anterior a la entrega del título.
El premio cervantes es una cosa emocionante. Me tocó ver por el portal de youtube la entrega a Ana Maria Matute, la mujer que con 87 años recibió el premio en su edición 2010. Ella, creadora de mundos mágicos en la literatura infantil, dio un discurso por demás cálido y lleno de lágrimas de gozo cuando le fue entregado. En su silla de ruedas, Ana Maria Matute irradiaba una luz más linda que cualquier mujer en la flor de su juventud. No son los 125,000 euros con los que viene dotado el título…es la corona de olivo a toda una vida.
Nicanor, Nicanor. El diario El País de España le dice: “El dragón.” El poeta chileno recibirá en sus manos que reflejan sus 97 años de edad, las cuales han creado la corriente llamada “anti poesía” el premio que lo coloca en el marco de los eternos por parte de la nobleza, de aquellos que saben y de quienes han juzgado que ya era hora. Nicanor es una caja de pandora.
Este artículo ha sido escrito antes de ver la entrega, podemos esperarlo todo. El Cervantes, que galardona a los nobles de la literatura me emociona.
Les compartimos unos fragmentos de la pluma de Nicanor, que en lo personal, me tocan el corazón y me hace repetir igual que la brava Leila Guerriero en su reportaje
“El aire del poeta”: “Nicanor, Nicanor… el dragón.”
“De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios.
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.”